martes, 3 de marzo de 2009
Despues de todo, escalamos.
A media tarde del sábado, todavía no tenía decidido el plan y empezó a sonar el teléfono. Primero fue Diego, el más antiguo compañero, al que he conseguido atraer a este maravilloso retorno a lo vertical, que es como un retorno a la juventud, a una segunda juventud de la que hablaré en otro momento. Me pregunta si todavía sigue en pie el plan que el domingo pasado aplazamos, y que consiste en ir, con su familia, a hacer escalada deportiva, que sus hijos y su sobrina quieren probar a subirse a las piedras. Le respondo que por supuesto, que encantado.
Un rato después me llama Lluis, para preguntarme que plan tengo e invitarme a ir con él y con su compañero Ángel.
Muy poco después, el que llama es Fernándo, que lleva tres meses inactivo, por culpa de una tendinitis y algún otro achaque.
Quedamos todos en el bar Anna, del Bruc, para ir a hacer deportiva en alguna tapia de Collbató, que el tiempo no está muy seguro.
Llega, por fin, la ansiada mañana del domingo y, con toda la ilusión del mundo, como todos los domingos, cojo la moto y tiro para Montserrat. Nada más salir empiezan a caer gotas y un poco después llueve decididamente. Pues vaya...
En el bar nos encontramos todos y vemos nuestro gozo en un pozo, no deja de llover...
Fernándo, en vista del plan, se marcha de vuelta a su casa. Los demás, planeamos una excursión pluvial, subiremos por el camino de las baterías y, por lo menos, andaremos un poco.
Aparcamos en Collbató y ya no llueve, que bien. Lo malo es que está todo chorreando.
Lluis dice que vayamos a practicar escalada sobre mojado y todos cojemos los cacharros. Pandilla de pirados...
Llegamos al Jardinet y montamos las vías de cuarto, que están entre chorreando y encharcadas. Hacemos experimentos de la adherencia de la roca mojada, que resulta no ser tan mala como puede parecer.
Después de un rato allí, chapoteando en la rampa, parece que ha dejado de llover definitivamente. La roca se está secando...
A la izquierda del Jardinet, hay una placa que creo que se llama del Ghandi y que, como es más derecha, se seca más deprisa. Para allí nos vamos y montamos varias vías. Una de V que abre Ángel y los demás repetimos en top rope, una de v+ que abre Lluis y que repetimos Aleix y yo, en top rope, otr de 6a o un poco más que abre Lluis y nadie la repite y, finalmente, una de 6b o algo así, me parece, que solo hace Lluis, en top rope.
Hay que destacar la facilidad innata de Aleix para la escalada. Aleix, hijo de Diego, tiene dieciseis años y practica el rugbi. Nunca había escalado y sacó el V+ a vista, con buenas maneras y una actitud muy adecuada.
Etiquetas:
Escalada
miércoles, 25 de febrero de 2009
Jornada tranquila
Este domingo he vivido una jornada tranquila. En la pared del restaurante de S. Joan se nos ha pasado el día a mi hijo, que nunca había escalado, un nuevo compañero que he conocido, llamado Javi, y un seguro servidor.
Me parece que hemos hecho todas las vías. Algunas tienen un inicio interesante, pero dura poco, porque en seguida aquello arrampa muchísimo y se vuelve excesivamente fácil. De todas formas, hemos estado allí unas cinco horas y no hemos parado ni un momento, o sea que metros hemos hecho.
Etiquetas:
Escalada
martes, 17 de febrero de 2009
lunes, 16 de febrero de 2009
Totxos CAM
Este domingo hemos ido en pandilla, a hacer deportiva. La intención primera era la de subir a La Palomera pero, en vista de que estaba desaparecida entre la niebla, y la humedad no es muy buena a nuestra edad, nos hemos quedado en las inmediaciones de Collbató. Concretamente en los Totxos CAM, Nou Barris (según tengo entendido).

Una vez en el ajo, nos hemos subido a la pared en tropel, y hemos hecho seis o siete vías, de entre IV y 6a, todas ellas muy bien equipadas con paraboles nuevecitos y bien juntos, como debe ser en deportiva, vamos, para caerse tranquilo. Y para poder caer con mayor comodidad todavía, cada uno ha podido elegir entre cuerda por abajo o cuerda por arriba, en cada caso.
Aunque al final ha resultado que casi no nos hemos caído.

A continuación: tertulia y mongetes amb botifarra.

Luego ya para casa, con los mejores sabores a escalada, buena comida y agradable compañía.

En definitiva: un día largo y completo.
Una vez en el ajo, nos hemos subido a la pared en tropel, y hemos hecho seis o siete vías, de entre IV y 6a, todas ellas muy bien equipadas con paraboles nuevecitos y bien juntos, como debe ser en deportiva, vamos, para caerse tranquilo. Y para poder caer con mayor comodidad todavía, cada uno ha podido elegir entre cuerda por abajo o cuerda por arriba, en cada caso.
Aunque al final ha resultado que casi no nos hemos caído.
A continuación: tertulia y mongetes amb botifarra.
Luego ya para casa, con los mejores sabores a escalada, buena comida y agradable compañía.
En definitiva: un día largo y completo.
sábado, 14 de febrero de 2009
Cumpleaños
Lluis cumple medio siglo de vida, hecho que nunca más volverá a repetirse en el universo, con todo lo grande que es.
Nos ha invitado a celebrarlo con él, en el lugar en el que se siente más agusto: Montserrat. Allí ha sido fotografiado y entrevistado por toda la prensa del corazón.
Después de coca y cava, como buen catalán que es, nos ha arengado para que nos adentrásemos en su reino.
Y hemos hecho una corta, pero bonita excursión, hasta la Cova de la Codolosa, que es un lugar muy acogedor.
A continuación, la mayoría de los asistentes, cuerdas al hombro, han ido al Jardinet de Collbatò.
Etiquetas:
Sociedad
miércoles, 11 de febrero de 2009
Alberto Gonzalez
Diego fue mi primer compañero de cordada, habitual. Hacía más de treinta años que no escalaba, aunque me ha acompañado últimamente, en un par de ferratas:

La vía elegida ha sido la Alberto Gonzalez, al Serrat d' en Montaner. Una escalada sencilla pero agradable.
Se trata de una pared de ochenta metros que se divide en en dos largos de cuerda. Es muy arrampada y de presa más bien pequeña. La dificultad es suave, se mantiene entre el tercero y el cuarto y, los seguros, buenos parabolts, no muy cercanos entre si, pero suficiente para la dificultad que es (cada siete u ocho metros). Las reuniones de fábula, con tres o cuatro parabolts y anilla para rapelar.

Si subimos hasta la cresta cimera, podemos disfrutar de un bonito paisaje y ambiente de cumbre.
El descenso lo hemos hecho en dos rápeles, por la misma vía. Se nos ha atascado la cuerda en el último, porque se ha colado un nudo en la punta. Como una de las dos cuerdas sí ha podido ser recuperada, he vuelto ha hacer la primera tirada. Me ha servido para escalar un poco más, que no me ha parecido mal. Además ha sido un ejemplo de la ventaja de llevar cuerdas Jocker, que son aptas para ir en simple.

Como he subido dos veces, me he tomado dos cervezas.
La vía elegida ha sido la Alberto Gonzalez, al Serrat d' en Montaner. Una escalada sencilla pero agradable.
Se trata de una pared de ochenta metros que se divide en en dos largos de cuerda. Es muy arrampada y de presa más bien pequeña. La dificultad es suave, se mantiene entre el tercero y el cuarto y, los seguros, buenos parabolts, no muy cercanos entre si, pero suficiente para la dificultad que es (cada siete u ocho metros). Las reuniones de fábula, con tres o cuatro parabolts y anilla para rapelar.
Si subimos hasta la cresta cimera, podemos disfrutar de un bonito paisaje y ambiente de cumbre.
El descenso lo hemos hecho en dos rápeles, por la misma vía. Se nos ha atascado la cuerda en el último, porque se ha colado un nudo en la punta. Como una de las dos cuerdas sí ha podido ser recuperada, he vuelto ha hacer la primera tirada. Me ha servido para escalar un poco más, que no me ha parecido mal. Además ha sido un ejemplo de la ventaja de llevar cuerdas Jocker, que son aptas para ir en simple.
Como he subido dos veces, me he tomado dos cervezas.
Etiquetas:
Escalada
domingo, 8 de febrero de 2009
Barcelonets
La vía Barcelonets, al Serrat de La Pastereta, es un recorrido interesante, de unos cien metros, ni muy fácil y ni muy dificil y bien asegurado, con parabolts.
La reseña está en Onaclimb.
he realizado esta escalada con Lluis Nadal ("el guía") que, como es habitual, ha hecho toda la vía de primero.
El primer largo es el mejor de todos. Asciende por una placa limpia, de roca excelente y escalada disfrutona. Muy bien asegurada. Los primeros veinte metros son de quinto sostenido. Quizá algún paso medio grado más, quizá alguno medio grado menos. Después la verticalidad cede y la dificultad decrece, se inicia un flanqueo a la derecha que, según la reseña es cuarto y tercero, pero que ha sido lo que más me ha costado de la vía. Es terreno no muy vertical, con poca presa. Lluis dice que es cuarto y debe de ser eso, quizá medio grado más en algún paso, no se, a mí se me ha atragantado, pero bueno, tampoco llegó la sangre a río.
El descenso en un rappel hasta la primera reunión y otro hasta el suelo, al lado del pie de vía.
Una vía para disfrutar como un gorrino en un charco.
Etiquetas:
Escalada
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
